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Un vistazo a los fundamentos teóricos-conceptuales que se entrelazan para entender lo que son las redes sociales.

En consecuencia, comprender o definir situaciones socialmente dadas a nivel de comunicación en estos tiempos modernos, a propósito de las redes sociales, el internet o la tecnología en sí, no debiera resultarnos más complicado que observar y tomar notas.

A manera de introducción

Como catedrático en diferentes universidades bolivianas, escritor y comunicólogo, he aprendido que hay ciertas cosas que parecieran suponer dificultad de comprensión y/o definición, pero esta representación es válida solo si antecede el desconocimiento de elementos y fundamentos básicos de aquello que desconocemos.

De ahí muchas veces, la incertidumbre sobre los fenómenos sociales actuales, particularmente, sobre las redes sociales.

En consecuencia, comprender o definir situaciones socialmente dadas a nivel de comunicación en estos tiempos modernos, a propósito de las redes sociales, el internet o la tecnología en sí, no debiera resultarnos más complicado que observar y tomar notas.

Claro que, si se queremos conocer o descubrir algo con mayor profundidad, deberemos recurrir a la investigación y, eventualmente, a la experimentación.

Sin embargo, mi interés es algo más humilde, es que se vaya descubriendo, desde los preceptos básicos, simples y concretos, qué son las redes sociales y cómo podemos entenderlas.

Para el efecto, expondré a continuación, los fundamentos comunicacionales que hacen a las redes sociales y, me apoyaré también, en la multidisciplinariedad de la comunicación social, para desentrañarla aun más.

Ya en materia, -como bien decía al principio- definir y comprender a las redes sociales es una tarea que requiere de conocer algunos aspectos básicos de la comunicación humana y social, y que son fundamentos para entenderlas.

Mujer comunicándose con otras personas
Redes sociales

Estas son:

  • Fundamento uno: Ideas y nociones básicas sobre la comunicación social,
  • Fundamento dos: Los procesos comunicativos y los elementos involucrados,
  • Fundamento tres: La estructura social de las redes y, 
  • Fundamento cuatro: La propia tecnología. 

Primer fundamento: La comunicación

Bajo este enfoque, empezaré aduciendo que el primer fundamento es: la comunicación. Para lo cual partiré de una pregunta simple, “qué es comunicación”. (Te sugiero que leas la primera parte del libro de Jhon Fiske “Introducción al estudio de la comunicación”).

De hecho, responder a la pregunta, desde una dimensión académica, sugiere una intricada relación de disciplinas y, coloquialmente, una vaguedad de pensamientos que en la marcha se complejizaría aún más. Pero ese no es mi objetivo.

Una ayuda notable nos la brindan los textos y la literatura académica de la segunda mitad del siglo pasado, incluyendo algunos autores contemporáneos, que llegan a un mismo denominador conclusivo de estudio: TRANSMISIÓN.

Cotidianamente, transmitimos ideas, pensamientos, emociones, acciones, conocimientos y un largo etcétera, asociado a tipos de comunicación en una variedad de elementos comunicativos involucrados en cada proceso comunicativo.

Por lo tanto, la comunicación es en esencia transmisión, pero a la comunicación no es posible entenderla solo por el hecho de trasmitir algo a alguien, es preciso definir dos componentes más; primero, una identificación de los elementos que entran en acción cada vez que nos comunicamos y, segundo, una secuencia que reproduzca constantemente la dinámica de la comunicación.

Para el primer componente, el de los elementos que intervienen en el proceso, retomaré los postulados más básicos de la filosofía de Aristóteles que en su libro “Retórica” habla de la existencia de elementos que son importantes considerar en la comunicación, éstos son: “el orador, el discurso y el auditorio”. 

Voy a hacer una pequeña pausa en esta parte para sugerirte una lectura sobre la diferencia entre filosofía y religión, la misma que muchas veces puede crear controversias.

Continuo, estos tres elementos básicos (orador, discurso y auditorio), son recurrentes en cada proceso o en cada modelo de comunicación; muchos autores clásicos como: Lasswell y Lazarsfeld, Shannon y Weaver, Schramm, Beltrán, Newcomb y otros más, los trabajan y explican.

Todos ellos, incorporan elementos en base a la estructura planteada por Aristóteles, donde el emisor u orador envía o transmite un mensaje o discurso, a través de un medio o canal hacia un receptor u oyentes para que presumiblemente pudiera llegar a la persuasión (ver gráfico N.º 1).

Desde luego, ésta última (persuadir) ofrece grandes subjetividades que no permitirían significarla o entenderla en su dimensión más simplista, por lo que, eventualmente, la dejaré al margen.

Para el segundo componente del primer fundamento -la secuencialidad- que en realidad se refiere al propio concepto de proceso, me apoyaré en Heráclito, filósofo griego quien señaló la importancia del mismo cuando afirmó que “un hombre no puede bañarse dos veces en el mismo río, pues de una a otra vez han cambiado tanto el uno como el otro” (Heráclito en Berlo, 1884, pág., 14).

Esta analogía nos proporciona verdaderamente la idea y el concepto de dinamismo en la comunicación, puesto que, en cualquiera de los procesos comunicacionales, nunca el acto de comunicarse será el mismo, aun cuando se repita el contexto, el mensaje y los mismos interlocutores.

Por lo tanto, en la construcción comunicativa de las redes sociales, y no podía de ser de otra manera, también se circunscribe en un determinado proceso teniendo a los elementos aristotélicos constitutivos del acto, como base de la interacción.

En consecuencia, existen un emisor (orador) y un transmisor (oyente) humanos (pueden ser más de una persona en ambas situaciones), un mensaje (discurso) enviado o transmitido a través de dispositivos y elementos tecnológicos que pueden entenderse como el medio y/o canal.

No obstante, la sola representación del modelo aristotélico no basta, es preciso reconocer, con cierta profundidad, cuál es el proceso comunicativo sobre el cual interactúan los elementos. En el siguiente acápite explicaré este tema.

Segundo componentes: Los procesos comunicativos y los elementos involucrados

Y este es, precisamente, el segundo fundamento: el proceso. Este es representado en las diferentes formas y tipos de prácticas comunicacionales, las mismas que reflejan la muldisciplinariedad de la comunicación.

Diferentes modelos y paradigmas establecen la importancia de los procesos, su clasificación y concomitancia con alguna disciplina; por ejemplo, el proceso intrapersonal es absolutamente psicológico ya que parte de la comunicación con uno mismo, el proceso interpersonal que asocia a lo psicológico y sociológico de la práctica comunicativa e involucra a la comunicación entre dos o más sujetos, también se encuentra el proceso masivo o grupal que es una suma de elementos sociológicos, culturales y antropológicos que establece el tipo de comunicación enteramente mediático (medios masivos de comunicación) (ver Graf. 2).

Entonces, para algún tipo de comunicación siempre existe un tipo de proceso que lo define o lo encasilla, lo cual no es argumento para la exclusión de prácticas comunicativas paralelas o simultáneas; en otras palabras, podemos crear actos de comunicación utilizando varios procesos de comunicación como escuchar una radio local y mantener una conversación con un amigo o colega e incluso seguir una conversación en alguna plataforma social, para luego hacernos recuerdo de una cita o una reunión con alguien.

En el caso de las redes sociales, eventualmente no existe un proceso comunicativo en el cual podría encasillarse, puesto que al igual que los otros, se añaden y cambian diferentes elementos.

De ahí que, tras estudios sobre el tema, he definido uno en el que se involucran los elementos básicos (orador, discurso y oyente(s)), pero, como en los otros, añado (retroalimentación dedicada, mediación, conexión, outputs/inputs y otros más) que interaccionan y sustentan el proceso.

En una siguiente entrega escribiré enteramente sobre el proceso comunicativo que enmarca a la comunicación en redes sociales y que, fruto de estudios sobre el tema, he terminado llamándola: “Proceso de comunicación mediado y/o asistido”, que es donde actúa la comunicación e interacción en redes sociales e internet.

Pero sigamos, estas modificaciones y/o adaptaciones se dan en pos de un proceso nuevo que ayude a la comprensión de esta nueva forma de comunicación.

Básicamente funciona así, un emisor envía un mensaje mediado por algún tipo de dispositivo tecnológico (computadora de escritorio, lap top, tableta o teléfonos inteligentes) hacia un receptor con las mismas características de mediación que el emisor.

Hasta esta parte, el panorama no es tan complicado y el proceso no reviste grandes diferencias que la planteada por procesos ya reconocidos.

Sin embargo, no es el proceso en sí el que se complejiza, son los elementos tecnológicos añadidos los que lo hacen particularmente diferente, porque generan niveles de interacción y conexión diferentes para el proceso.

La tecnología, representada por los dispositivos, se conectan a través del internet y experimentan niveles máximos de comunicación al conectarse los unos con los otros.

Como consecuencia, en la comunicación por redes sociales, no es posible concebir un proceso de comunicación humano sin la intervención de aparejos tecnológicos que, al igual que los humanos, éstos otros también generan comunicación.

A este proceso le llamo proceso de comunicación mediado y/o asistido que es donde se aplica, comunicativamente hablando, las redes sociales.

Tercer fundamento: La estructura social de las redes

Un tercer fundamento para entender y definir a las redes, nos lo ofrece la sociología como disciplina y me parece oportuno reconocer el trabajo de Niklas Luhmann quien entiende a la sociedad como la constitución de hechos comunicacionales “consenso entre los seres humanos” (Luhmann, 2006, pág. 11) que nos permiten relacionarnos.

Lo que significa que para el autor es obvio que los humanos son seres sociales por naturaleza y que innatamente crean y son parte de grupos que interactúan comunicacionalmente.

Desde luego, Luhmann extrapola otro elemento más como la unidad regional; es decir, que los humanos nos definimos o identificamos dentro un territorio que, a su vez, éste último, representa a la propia unidad territorial; por ejemplo: “Brasil es una sociedad distinta a la de Tailandia” (Luhmann, 2006, pág. 12) o Bolivia es una sociedad diferente a la de Argentina, aun cuando existan elementos culturales compartidos. La territorialidad define a la sociedad.

Para las redes sociales, este concepto parcial de sociedad se ajusta inequívocamente en el primer precepto de Luhmann: constitución de sociedad por hechos comunicacionales en condiciones de conformidad sobre algo dentro una colectividad, dejando de lado el segundo precepto sobre la unidad territorial física.

El denominativo de “redes sociales” entonces, no es arbitrario en su totalidad cuando se habla de construir hechos comunicacionales, pero si lo es al tratarse de crear o generar comunidad desde una base territorial específicamente definida.

Por tanto, las redes sociales se asemejan a la definición tradicional de sociedad organizada en grupos o colectividades donde el sujeto o individuo interactúa en las que tiene relación o pertenencia, pero su identidad territorial tiende a disiparse por la universalidad de relaciones sociales existentes, creando una supra identidad vinculada a plataformas computacionales (Facebook, YouTube, Instagram, Snapchat, WhatsApp, etc.) que sirven como instrumentos para el relacionamiento social.

Cuarto fundamento: La propia tecnología

Finalmente, el cuarto fundamento lo constituyen la tecnología, el internet y las plataformas computacionales, en tanto se entienda a la tecnología como los instrumentos o dispositivos móviles o portátiles que nos ayudan a conectarnos entre los humanos.

Aun así, se precisa del internet para consolidar dicha conexión. Sumada a las anteriores, se requiere de una plataforma digital que sea compatible con aplicaciones o programas computacionales sobre la cual se establezca la base o el soporte de la conexión; en otras palabras, el internet conecta a los dispositivos y éstos nos conectan entre humanos, por medio de plataformas o lenguajes computacionales escritos y definidos para la comunicación, con lo que se cierra eficientemente el círculo de la comunicación:

Toda comunicación siempre será entre un emisor y un receptor humanos.

Para las redes sociales, estos elementos terminan siendo imprescindibles, indistintamente de cada uno.

Sin embargo, no podemos establecer comunicación sin conexión a internet aún cuando tengamos un dispositivo con las plataformas preparadas para el efecto o tener conexión a internet y no contar con algún dispositivo de conexión o, hasta incluso, contar con internet, dispositivos de conexión y no tener las plataformas o aplicaciones para establecer la interacción comunicativa.

En definitiva, la ausencia de alguno de los elementos de la triada (tecnología, internet y plataformas computacionales) impide la conectividad entre los actores de la comunicación.

Entonces, cómo podemos entender a las redes sociales. Ahora que tenemos las bases y los fundamentos, la tarea se hace más sencilla.

Básicamente entendemos a las redes sociales, a través del propio análisis de sus partes constitutivas (fundamentos) y son un tipo de comunicación mediada y/o asistida que nos permite establecer relaciones comunicacionales de forma universal.

Bibliografía

LUHMANN, Niklas. (2006). “La sociedad de la sociedad”. Primera edición. Ed. Herder. Distrito DF, México.

BERLO, David. (1984). ·El proceso de la comunicación. Introducción a la teoría y a la práctica”. Décimo cuarta edición. Ed. El Ateneo. Buenos Aires, Argentina.

Cómo citar este artículo (APA)

Coca, J. (29 de enero de 2019). Redes sociales: Fundamentos para entenderlas. Recuperado el (fecha de revisión del artículo, dd/mm/aa), de http://www.metusia.com/publicaciones/comunicacio-teorica/redes-sociales-fundamentos-para-entenderlas

Acerca del autor

Comunicador social con maestría en comercio y relaciones internacionales.
Escritor, investigador y docente universitario.
Ex-presidente del Colegio de Comunicadores Sociales de Cochabamba y secretario de prensa de la Federación de Profesionales de Cochabamba, Bolivia.


José A. Coca

Comunicador social con maestría en comercio y relaciones internacionales. Escritor, investigador y docente universitario. Ex-presidente del Colegio de Comunicadores Sociales de Cochabamba y secretario de prensa de la Federación de Profesionales de Cochabamba, Bolivia.

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