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Cultura y tradiciones latinoamericanas

Las festividades culturales consiguen mantener la idea de identidad cultural incluso en contextos culturales diferentes al de origen como puede ser el contexto migratorio.

“En el plano de un contexto migratorio, el ritual y la tradición, pueden asumir el papel de potenciadores de los vínculos entre la comunidad migrante, permitiendo la utilización de la simbología de la cultura de origen, subscrita en el ritual y desarrollando a partir de ésta, una nueva simbolización que permita afrontar los cambios que se darán en el nuevo ámbito social”.

Las festividades tanto religiosas como paganas que mantienen y desarrollan los diferentes pueblos en todos los lugares del mundo, forman parte de un imaginario colectivo que refuerza los vínculos con la cultura, la caracteriza y por ende, la diferencia del resto.

Las fiestas dentro de su semántica tradicional, desarrollan particularidades que sirven para reforzar los vínculos de pertenencia de una comunidad. La participación en manifestaciones culturales representa la pertenencia a una identidad colectiva.

La identidad

Las festividades culturales, consiguen mantener la idea de identidad incluso en contextos culturales diferentes al de origen como puede ser el contexto migratorio.

El acto del propio ritual puede cambiar en su forma con el tiempo y la descontextualización en la que se ve inmerso. Aunque entendemos que seguirá siendo percibido como un elemento unificador de la cultura de origen y mantendrá su esencia y significados. Pensamos además que sumará otros más ligados a las nuevas necesidades.

La identidad de un grupo basada sobre la memoria colectiva no es inmutable: ésta, no retiene sino algunos de los elementos legados por generaciones pretéritas, pero reinterpretados por la actual en función de su propia situación (J. I Homobono, 1990).

La simbología de una festividad puede cambiar ciertos aspectos de su significado para generar otros códigos que refuercen en el tiempo presente otras necesidades. La continuidad con el pasado se sigue manteniendo pero a su vez, el ritual, puede servir para representar las nuevas necesidades de la comunidad. “En la sociedad moderna el universo simbólico ya no es unívoco y las actividades carecen de sentido permanente, variando su significado en función de su utilidad” (J. I Homobono, 1990).

El ritual y la tradición en contextos migratorios

En el plano de un contexto migratorio, el ritual y la tradición pueden asumir el papel de potenciadores de los vínculos entre la comunidad migrante, permitiendo la utilización de la simbología de la cultura de origen, subscritos en el ritual y desarrollando los necesarios para afrontar los cambios que se darán en el nuevo ámbito social.

El ritual desempeña la función de atenuar y afrontar las tensiones inherentes al cambio social, estando la propia actividad ritual como la simbólica, sujeta a cambios e incluso a modificaciones a fin de ajustarse a la alteración de las nuevas condiciones. (J. I Homobono, 1990).

En el caso de las representaciones de actos rituales ejercidos en los nuevos contextos, premian otro tipo de necesidades que el acto en sí, a partir de una serie de resignificaciones puede llegar a sustentar.

Un ejemplo, son las relaciones que puedan surgir en el contexto migratorio, entre personas que quizá de no ser por el festejo que los une, no coincidirían en otro ámbito; diferentes generaciones se dan cabida el día del festejo e intercambian opiniones y experiencias sobre el lugar de origen.

De esta forma se refuerza el vínculo entre la identidad de destino que portan las personas más mayores y que comparten con otras generaciones, presentes todas en la festividad. “La presencia de prácticas antiguas se conjuga con la adaptación a la lógica dominante de la nueva situación resultante del cambio social, a las nuevas relaciones culturales y de sociabilidad” (J. I Homobono, 1990).

Algunas experiencias latinoamericanas

En la ciudad de Santa Fe, Argentina, en su sector que se llama Ángel Gallardo, se celebra todos los meses de septiembre desde hace treinta años, la fiesta de la Virgen de Chaguaya.

Esta Virgen es la Virgen patrona de la región de Tarija, al sur de Bolivia. La celebración de la Virgen en Argentina, lejos de su país natal, se debe a la llegada a partir de la década de los 60 de un grupo de migrantes bolivianos que, atraídos por las oportunidades laborales que la cosecha de hortalizas ofrecía en esa zona, se establecieron junto a su familia de forma permanente.

En los inicios del festejo, la Virgen y toda su organización era tarea exclusiva de los migrantes bolivianos a excepción de los nativos que colaboraron con la construcción de la capilla. Con el paso del tiempo y la consolidación de la celebración, la Virgen se convierte en patrona y protectora del Paraje.

La propia migración de la Virgen consigue establecer vínculos entre sus portadores también migrantes, y la sociedad receptora. “La adopción de una virgen “extranjera” como madre protectora del lugar es acompañada por una serie de resignificaciones en lo que hace a aquellos elementos culturales que se reproducen en su lugar de origen” (Serafino, M. A., 2010).

Las celebraciones de los festejos que las comunidades de inmigrantes llevan a cabo en el contexto migratorio, aportan una conexión en cierto grado con la cultura de origen, al poner en juego, los elementos simbólicos de dicha cultura expresados por medio de las festividades.

A través de la conmemoración se rememora un pasado en un presente, simulando ser lo que acontece en su país de origen. Esta idea de pertenencia puede estar fomentada en la sociedad receptora y llevada a cabo por primera vez como práctica (Giorgis, M., 2004). 

Según el estudio de María Alicia Serafino, muchos miembros de la comunidad boliviana que participan de la organización de la festividad afirman que viviendo en Tarija, nunca presenciaron la fiesta de la virgen en Chaguaya, su asistencia fue por primera vez en Ángel Gallardo.

La práctica cobra importancia en situaciones concretas como la expuesta en este caso y la participación en esta, otorga a los miembros la posibilidad de ahondar en el recuerdo en busca de las diferentes posibilidades para ponerla en práctica de la forma más parecida.

En el caso de la Virgen de Chaguaya, entendieron importante que la festividad transformada acorde a las nuevas relaciones que se despliegan en el nuevo contexto donde se encuentran los bolivianos, implica cierto reforzamiento de los vínculos de los migrantes con su país.

Este aspecto, lo consideramos fundamental para nuestro estudio. Pensamos que una de las principales causas y efectos de la celebración de las festividades en el país de destino es concretamente la de reforzar los vínculos de los migrantes con su país.

En este tipo de festividades patronales en nuevos contextos de destino se ponen en juego la recreación de elementos simbólicos que liga a los migrantes a una tradición cultural de la que se sienten partícipes pese a haber migrado tiempo atrás (Serafino, M. A., 2010).

Por otra parte, en el estudio de la Virgen de Chaguaya, consideraron que la aceptación de una virgen extranjera por parte de la población nativa, venía dada en cierto modo por la adaptación de ciertos elementos de la cultura boliviana, facilitando así una “asimilación a la inversa” en la que la cultura asentada asimila elementos culturales del grupo que se establece.

Considerando que la identidad se consolida a través de procesos de inclusión pero también de exclusión, para formar parte de un “nosotros” se necesita diferenciarse de un “otro”, en el caso de la festividad de la virgen de Chaguaya, el nosotros-nativo toma ciertos rasgos culturales del otro-boliviano para apropiarlos e identificarse, pero a su vez establecer diferencia (Serafino, M. A. 2010).

En aquellas manifestaciones culturales que se den en el espacio público como es el caso de la Virgen de Chaguaya, se aprecia una transformación temporal del espacio social prolongada hasta el final del festejo.

Este uso del espacio público se encuentra atravesado por ciertas relaciones entre migrantes y santafesinos construidas principalmente a través del vínculo (laboral, económico, cultural) diario. Serafino, M. A. (2010).

Durante la celebración de la Virgen de Chaguaya, se han creado intereses comunes a partir de la irrupción de esta en un contexto migratorio y la adopción de sus connotaciones por parte de los nativos.

En un mismo espacio se ponen en juego diversas relaciones que complejizan las configuraciones sociales, ya que si bien estas continúan presentando asimetrías en lo que respecta al reconocimiento del boliviano por parte del nativo, se “toma” una virgen migrante para convertirla en la protectora del lugar. Serafino, M. A. (2010).

Si la virgen deja de ser extranjera para los nativos al identificar lo que esta representa, no se puede decir lo mismo de los migrantes bolivianos que siguen siendo para el imaginario social, extranjeros que llegan a la zona en busca de trabajo.

Lo que identifica el católico nativo es el nuevo rol que la virgen boliviana tiene, de esta manera deja de ser extranjera para ser localizada en un nuevo contexto. Sin embargo, los migrantes bolivianos continúan siendo para el imaginario social, seres provisorios que llegan a la zona en busca de trabajo y que pese a su permanencia en el lugar seguirán siendo considerados como tal. Serafino, M. A. (2010).

En las conclusiones de dicho estudio, exponen que de forma particular durante el proceso migratorio, pueden desplegarse en el contexto de destino, relaciones que pueden pensarse como nuevos constructos sociales, económicos y culturales.

Es el caso; por ejemplo, de las manifestaciones culturales adaptadas por las comunidades de inmigrantes al nuevo plano social. 

La comprensión de esta festividad en un espacio que puede ser entendido como desterritorializado, se plantea como parte de un debate más general que incumbe entender a la inmigración como un conjunto de procesos que implican una serie de prácticas que no solo permiten y facilitan el continuo contacto con su región de origen y con sus coterráneos, sino que traspasando fronteras despliegan en el contexto (provisorio) de destino relaciones que pueden pensarse como nuevos constructos sociales, económicos, culturales. Serafino, M. A. (2010).

Una mirada a la cultura desde la comunicación

Encontramos un caso similar en San Salvador de Jujuy, una ciudad del Noroeste de Argentina, capital de la provincia de Jujuy. Expuesto en el estudio de Juan Armando Guzman. Un determinado sector de la comunidad boliviana que migró a esta región, comenzó una celebración en honor a la Virgen de Copacabana, la advocación mariana venerada en la ciudad que le da nombre, Copacabanadepartamento de La PazBolivia.

Desde la perspectiva de la comunicación, expone que la cultura de una comunidad está formada por un amplio panorama de valores sociales. Como son: la religión, las reuniones sociales, grupos políticos, asociaciones vecinales, las fiestas populares; como sistemas de comunicación que inciden en la interacción humana aportando otras interconexiones de valores sociales.

Para ello parte de la segmentación de la cultura propuesta por Giménez, relacionando lo cultural con el fenómeno comunicativo.

La cultura como comunicación, es decir como conjunto de sistemas de símbolos, signos, emblemas y señales, donde además de la lengua se incluye el hábitat, la alimentación, el vestido, etc.; la cultura como stock de conocimiento, no solo de la ciencia; sino también otros modos de conocimiento como las creencias, la intuición, el sentido común, etc.; y la cultura como visión de mundo, donde se incluyen las religiones, las filosofías, las ideologías y toda reflexión sobre «totalidades» que implican un sistema de valores, dan sentido a la acción y permiten interpretar el mundo. Giménez, G. (1996).

El articulo relaciona los conceptos de comunicación, cultura e identidad y ahonda en la proyección de las practicas simbólicas de la festividad. En este sentido, la cosmovisión o visión del mundo, es tomada como un modelo bajo el cual, las personas perciben la realidad.

Las sociedades enteras marcan el curso de su dirección de acuerdo con un mapa de la realidad… Le llamamos a esta percepción compartida por un grupo social una cosmovisión y vemos esa cosmovisión como el corazón de una cultura, funcionando, por un lado, como un marco de referencia que determina cómo se percibe la realidad, y, por otro lado, como una fuente de pautas para el comportamiento de la gente en respuesta a esa percepción de la realidad… Kraft, C. H. (1994).

Posteriormente a 1945 comenzó a darse un asentamiento notable de migrantes bolivianos en Jujuy. Alentados por las políticas sociales del “peronismo” que se caracterizó durante sus dos primeras presidencias por la promoción de los derechos sociales y laborales.

En 1960 había ya un gran número de obreros bolivianos en Jujuy. Si bien en la actualidad existe un núcleo de pobladores asentados definitivamente en diversos puntos no solo de la provincia si no del país, existen “personas en tránsito” que realizan un constante ir y venir, en busca de trabajo o para visitar parientes y amigos, en ambos lados de la frontera. Guzmán, J. A. (2006).

El culto en honor a la Virgen de Copacabana se celebra en la localidad que le otorga su nombre Copacabana, en la provincia de Manco Kapac, ubicada en el departamento de la Paz. La ciudad se encuentra en la península de Copacabana, la más grande del lago Titicaca a una altura media de 3.841 metros.

La propia ciudad es un centro de peregrinación desde que en 1583 se celebrara por primera vez la llegada de la imagen de la Virgen a Copacabana. Convirtiéndose junto con la celebración de la Virgen de Guadalupe en México, en una de las más antiguas veneraciones de América.

La festividad en honor a la Virgen es una celebración religiosa que tiene como finalidad la congregación de los creyentes. Estos se ven sumidos en una mezcla de interacción pagano-religiosa (Prada Alcoreza, 2001) que une dos miradas de mundo, la occidental y la andina. Las fuentes de esta celebración se hallan en los mitos, tradiciones, costumbres y ritos de los grupos estudiados.

La danza, la Ch’lla y la Pachamama son símbolos de unidad entre el hombre andino, la naturaleza que lo rodea y sus divinidades (Marzal, 1995).

El acto de dar de beber a la Pachamama nos muestra un retorno a la tierra; corresponden al simbolismo cultural andino. En tanto, la evocación a lo divino en la representación de la virgen, la fe en sus actos y el sentido de elevación, son un símbolo occidental (Guzmán, J. A., (2006).

En Jujuy, la festividad de la Virgen de Copacabana suele organizarse en el seno de una familia que posee la imagen.

La festividad en honor de la Virgen de Copacabana nos permitió apreciar cómo determinado sector de la colectividad boliviana se moviliza alrededor de un fin en común.

Este culto suele originarse en el seno de una familia que posee la imagen de la virgen, “…antes nos reuníamos en la casa de unos paisanos que tenían la imagen… pero ya éramos muchos … hasta que pude traer la imagen de Bolivia y ahora festejamos entre nosotros…” (Luis 47 años) (Guzmán, J. A, 2006).

Bibliografía

Guzmán, J. A. (2006). Una festividad religiosa como signo de identidad, migrantes bolivianos en Jujuy. Cuadernos de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Jujuy, (31), 53-66.

Giorgis, M. (2004). La Virgen prestamista: la fiesta de la Virgen de Urkupiña en el boliviano Gran Córdoba (Vol. 4). Editorial Antropofagia.

Martínez, J. I. H. (1990). Fiesta, tradición e identidad local. Cuadernos de etnología y etnografía de Navarra, 22(55), 43-58.

Serafino, M. A. (2010). La celebración de una virgen migrante, construcciones identitarias entre bolivianos y santafesinos en un sector de Quintas al norte de la ciudad de Santa Fe, Argentina/The celebration of the migrants virgin, identity constructions among bolivians and santafesinos in the agricultural fields located in the city Santa Fe, Argentina. Sociedad y Economía, (19), 117.

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO. SISTEMA APA

Carrero, E. (2019, January 15). Cultura y tradiciones. Metusia.Com. https://www.metusia.com/publicaciones/cultura/cultura-y-tradiciones-latinoamericanas/.

Acerca del autor

Artísta, escritor, expositor y fotógrafo español.
Maestría internacional en estudios migratorios.

Categorías: Cultura

Efraín Carrero Ruiz

Artísta, escritor, expositor y fotógrafo español. Maestría internacional en estudios migratorios.

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